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San Salvador, 22 de noviembre de 2018. El Presidente de la República, Salvador Sánchez Cerén, acompañado por la Dra. Violeta Menjívar, Ministra de Salud y Presidenta del Consejo Nacional de Seguridad Alimentaria y Nutricional (CONASAN), junto a los integrantes del Consejo, oficializó la Política Nacional de Seguridad Alimentaria y Nutricional.

“Para responder al desafío de asegurar una alimentación y nutrición adecuada y sostenible el CONASAN creó la Política Nacional de Seguridad Alimentaria y Nutricional, estrategia elaborada a partir de una amplia consulta ciudadana, y con una visión de país dirigida a satisfacer las necesidades alimentarias de la población”, afirmó el presidente de la República.

“Esta Política plantea mejorar la disponibilidad de alimentos en el país, a través del fortalecimiento de la producción y la productividad, la estabilidad de los precios y el aumento del salario mínimo para posibilitar una mayor capacidad adquisitiva a las familias y asegurar su acceso a una alimentación adecuada. La Política de Seguridad Alimentaria y Nutricional dará atención integral a la población, con énfasis en los grupos más vulnerables y los afectados por las emergencias”, añadió.

 El Gobierno de El Salvador, reconoce la alimentación y la nutrición como un derecho humano fundamental para la vida, reconociendo también la necesidad de erradicar cualquier tipo de malnutrición, si se desea alcanzar el desarrollo humano pleno en la población, y el desarrollo económico y social del país.

 La desnutrición especialmente en los primeros dos años de vida, afecta el crecimiento físico y desarrollo del cerebro perjudicando la capacidad cognoscitiva y productiva, afectando su capacidad inmunológica, y aumentando el riego de enfermar o morir, además de generar una inadecuada inserción productiva, aumentando la vulnerabilidad y marginalidad social, es decir, disminuyendo las posibilidades de una inclusión social plena que afectan la cohesión social, la gobernabilidad y la democracia.

 “El Salvador ha tenido un avance muy importante en la reducción de la desnutrición crónica o retardo del crecimiento en los últimos nueve años entre el 2007 y el 2016 la desnutrición crónica se ha reducido en un 42% de acuerdo al cuarto censo nacional de talla y primero de peso en escolares del primer grado de escuelas públicas y privadas en todo el territorio nacional, este es un avance que ha sido reconocido fundamentalmente por las organizaciones internacionales que están dándole seguimiento a la seguridad alimentaria y nutricional”, aseguró la Dra. Violeta Menjívar, ministra de salud.

 El objetivo principal de esta Política, es “Garantizar la seguridad alimentaria y nutricional de la población en forma progresiva abordando la situación de SAN desde sus determinantes”. Dicho compromiso da continuidad al proceso iniciado en el 2009 con la creación del CONASAN, cuyo mandato es el abordaje integral e intersectorial de la seguridad alimentaria y nutricional, partiendo del conocimiento de que dicha situación es resultante de múltiples causas, de naturaleza económica, social, medio ambiental, y cultural.

 En los últimos años se ha avanzado en la disminución de la desnutrición crónica bajando de 19.2 a 13.6 % en menores de 5 años, del 2008 al 2014 de 15.5 % 9 % en los escolares de primer grado de escuelas públicas y privadas; no obstante de lo anterior, se ha sumado a los problemas de desnutrición la obesidad y el sobrepeso, afectando a diferentes grupos de población a lo largo del ciclo de vida. En este marco, la Política Nacional de SAN, plantea 6 énfasis principales, orientados a:

 

  1. Mejorar progresivamente la disponibilidad de alimentos a la población, mediante el incremento sostenible de la producción nacional de alimentos nutritivos e inocuos.
  2. Mejorar el acceso físico y económico de las familias a una alimentación adecuada, especialmente de aquellas en riesgo de inseguridad alimentaria y nutricional.
  3. Mejorar el consumo de alimentos y el aprovechamiento biológico, con énfasis en la población más vulnerables.
  4. Brindar atención integral en nutrición a la población, con énfasis en los grupos vulnerables.
  5. Garantizar la seguridad alimentaria y nutricional de la población, con énfasis en los grupos vulnerables.
  6. Fortalecer el marco jurídico e institucional que facilite el abordaje integral y sostenible de la SAN, con la participación de los diferentes sectores vinculados, a nivel nacional, departamental y municipal.

 Estos objetivos responden al compromiso de país, en la construcción de una nueva generación de salvadoreñas y salvadoreños que, ejerciendo su derecho a una alimentación adecuada, logren el pleno desarrollo de su potencial físico, cognoscitivo y productivo.

 El CONASAN, es el encargado de la construcción de esta política y será el responsable de dar seguimiento a la implementación efectiva de la misma.

 El proceso de construcción de esta política, ha contemplado una amplia participación ciudadana, a través de un proceso de consulta y diálogo social a lo largo de todo el país, con la participación de los diversos sectores vinculados con el tema.

 La Política Nacional de SAN, es una herramienta de articulación de acciones con una visión de país a corto, mediano y largo plazo, que responde a los desafíos que plantea la situación de SAN a la fecha, a las aspiraciones y necesidades manifestada por la población desde los territorios y a los compromisos adquiridos en función de la Agenda de Desarrollo Sostenible al año 2030.

 En los últimos años, se han logrado avances importantes en la situación alimentaria y nutricional de la población, como resultado de la implementación de políticas, leyes e intervenciones, ejecutadas por diversas instituciones, trabajando desde la solución de sus principales determinantes. El impacto de estas acciones se ha reflejado en mejorar distintos ámbitos de la SAN, que al final se han concretado en una mejora significativa en los niveles de nutrición crecimiento y desarrollo de nuestra población infantil.

 En el incremento en la producción alimentaria, la disminución de la dependencia de importaciones de los granos básicos, la mejora del poder adquisitivo de la población, el incremento de la lactancia materna exclusiva y una mejor respuesta alimentaria ante emergencias entre otras. Como resultado de lo anterior, se ha evidenciado una disminución importante de la desnutrición crónica o retardo en crecimiento en la población infantil, ocasionada por subalimentación y condiciones socioeconómicas adversas durante períodos prolongados.